viernes, 13 de mayo de 2011

De Madre!

Si, ya se que 32 días son mucho tiempo sin escribir, pero son paréntesis que son necesarios. Dejo el teclado para momentos más sosegados, no sea que comiencen a salir palabras que puedan herir sensibilidades. Cosas, personas, situaciones, actitudes que sencillamente, nos drenan el alma. Espacio que la rabia siempre busca ocupar. Están en todos lados, los que las provocan y los que las sufren. Como dice Facundo Cabral, el problema con los pendejos es que son muchos…

Veo los políticos y no puedo evitar pensar en la escena de la película Titanic donde los músicos tocan mientras el barco se hunde. Bin Laden esta muerto y me pregunto si prefiero los fanáticos con un líder o a algunos tontos con iniciativa sueltos. No se que ni que pensar del congreso del partido único en Cuba, digamos que no llego ni a medio paso al frente. Los japoneses siguen solos en su reconstrucción, tal como en Hiroshima y Nagasaki. Para ellos, una buena dosis de indiferencia internacional. Duda alguna no tengo de qué volverán por sus fueros, solo espero que recapaciten en su insistencia en la matanza de ballenas. Las calles, rojas de sangre. Se menciona el terrorismo y los federales sacan un nacionalista de su pecera. Que confusión la de ellos. Y en nuestro capitolio se escucha, ¡Viva! ¡Hay fiesta! ¡Regresan los barriles de tocino!

El Barça y el Real Madrid nos dieron un respiro. Juan Pablo II fortaleció mi fe. La marcha en Adjuntas era necesaria. Veo a mi hija mayor con sus compañeras comenzando su último año de secundaria llenas de esperanza y me contagio. Celebramos las madres en familia y por la familia. Y el cinco de mayo, siempre es buena razón para un tequilazo. Pero no como dice un amigo, “bebamos, pero solo hasta caernos”. Cinco de mayo, glorioso ejemplo latinoamericano. Hermosa herencia la cocina mexicana. Mezclas infinitas de ingredientes simples. Con picante como la vida misma.

Basta con maíz, tomate, cilantro, cebollas, chiles y ajos para hacer maravillas. Cerdo, pescado, camarones, pollo o res. Hojas y semillas que se funden en un mortero. Imposible dejar fuera el seductor xocolatl. Patrimonio universal, rica cultura. Gracias México.

¿Cuál será nuestro día en el calendario?

jueves, 7 de abril de 2011

Electiva Libre

¿Podrá ser la guerra solución a la guerra misma? Absurdo como dos hermanos que no se hablen ni se traten.

En ella descubrí pasiones. Efímeras algunas, perpetuas y definitivas otras. Entre licor y humo confundí el amor. Me hizo chocar con la pared de mi persona, como quien necesita romper un cascaron para descubrirse así mismo. Seguro estoy que no fui el único, universidad del alma.

Amplio el currículo que nos atosigaron y que tanto criticaba. Doce electivas socio-humanísticas, nueve electivas libres y un tanto más de electivas departamentales. Sin contar con los créditos -y descréditos- extra curriculares, como los jueves en El Garabato y los domingos en el Combate.

Tú de electiva tomaste el curso de fotografía del que hoy todos disfrutamos. Através de tu lente vemos con tus ojos verdes como se desnuda tu alma. Me identifico con el árbol que se ve desde tu ventana. Se deshoja en otoño para soportar el frío invierno y en cuaresma reverdece para recibir la pascua. Tu foto de la niña junto al árbol, de la madre con su hijo, del arcoiris que te sorprendió en el camino, del atardecer de tu isla, de la uva que espera ser prensada para convertirse en vino, del garito de pizza que me provoca hambre y de otras, que sabes, nos acarician el alma.

Fermento y agua tibia a la harina, pizca de sal, aceite vegetal, amasar con firmeza y dejar reposar, tus brazos y la masa hasta que doble su volumen. Sofreír el embutido de tu preferencia para remover todo exceso de grasa. Tomates frescos cortados pequeños y removido su liquido, ajo, albahaca fresca cortada bien fina, mozarella fresca y un buen parmesano. La masa descansando sobre el molde, luego el queso mozarella, sobre el queso la carne y sobre la carne los tomates con todo lo demás, coronar con el parmesano rallado. Quince minutos de calor intenso… luego veinticinco o treinta minutos a un fuego mas bajo…serán suficientes. Algo frío para apaciguar tu calor y el mío.

Amiga, hoy otros surcan sus aulas buscando respuestas, otros se encuentran buscando preguntas, otros conocerán el amor de su vida, otros el amor por la vida y algunos otros se darán cuenta de si mismos. Mas yo, furioso estoy, con los que pretenden ultrajarla con un nuevo edificio para la guerra.

lunes, 14 de marzo de 2011

Conservas y Palabras

No se si a ustedes le sucede lo mismo, pero hay comerciales tanto en televisión como en radio que para poder entenderlos tengo que sufrir. Creo que la lectura de La montaña Mágica de Thomas Mann, en su idioma original, resulta menos compleja. Pero ese no es el punto. Ha salido en nuestra tierra una serie de capsulas radiales que me fascinan. Mas aun, por el trabajo que en ocasiones paso buscando alguna palabra que me ayude en mi fin de encontrar la mejor manera de poder comunicarme con vuestras mercedes, o sea con ustedes. Se trata de “español puertorriqueño, atrévete y dilo”, auspiciado por la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española. Definitivamente que me gusta un fracatán. Palabras que, por lo menos a mi, se me hacen bien difícil sustituir, sobre todo cuando intentamos transmitir lo que realmente sentimos. Pollina, boquete, frisa, fotuto, macacoa, jalda, pasme y fracatán, son algunos ejemplos. Palabras que llevamos utilizando durante siglos algunas, y otras relativamente nuevas. Papel también juega en esto la tecnología, con un bombardeo de términos nuevos prácticamente a diario, que poco a poco vamos incorporando en nuestra forma de comunicarnos. Y como no, de algunos disparates que logran colarse y no podemos evitar. Yo, por ejemplo, saben ustedes que utilizo el verbo “gugulit”, el cual aun no he podido conjugar, pero seguro estoy, de que todos ustedes lo entienden a perfección. Además, de que me facilita la comunicación con mis hermanos latinoamericanos, que cada vez que no entienden alguna jodida palabra proceden con el gugulit. Lo que encuentro en común en ellas es, la utilización. Todas, en alguna medida, son palabras de uso cotidiano. Y como sabemos, otras que desaparecen, por que lo que no se utiliza, se atrofia, se muere.

Lo mismo sucede con algunas técnicas en la cocina, se dejan de utilizar o se transforman, las olvidamos o las sustituimos por métodos mucho más saludables como añadirle cientos de químicos llamados preservativos – cuidado aquí, que preservativos en otras tierras se les llama a los condones- . Ejemplo de esto son los métodos de conservar los alimentos. Los quesos, los embutidos, el salar y/o ahumar las carnes y pescados, que en otras épocas eran formas de conservar alimentos, son hoy métodos altamente industrializados. Y a pesar de eso, los guardamos en la nevera y se dañan. Métodos que en su carácter artesanal, se vuelven un lujo. En eso, y en otras cosas, admiro a los españoles, que de esos artes milenarios han hecho una industria increíble con el mero hecho, y a fuerza de mucha voluntad, de mantener la tradición. Mientras otras culturas resuelven o intentan resolver esos antiguos problemas en un laboratorio a fuerza de químicos.

Otra de esas formas de conserva es el escabeche. Recuerdo que para esta época de cuaresma, en mi casa no podía faltar algún pescado en escabeche guardado en un envase de cristal que mi madre había heredado de mi abuela. Tradición que aun mantengo, aunque no en el mismo envase, que aun no heredo, aunque confieso que me he visto tentado a solicitarlo y la parábola del hijo prodigo siempre sale a mi encuentro. Un buen escabeche - ni yo tampoco – no se resiste a una vianda, a un arroz blanco con habichuelas, a un pedazo de pan o una simple galleta export soda.

El pescado, si no ha tocado el refrigerador mejor todavía, salpimentado lo paso por harina de trigo, lo sello en un poco de aceite y que se mantenga tierno por dentro, escurrirlo en papel absorbente. En una sartén, aceite de oliva, algunos dientes de ajo que dejo enteros para que el que no le guste los pueda sacar, que el ajo es de esas cosas que se aman o se odian. A fuego mediano, rehogar cebollas, algunas hojas de laurel y pimienta fresca. Terminar el mejunje con un chorro de buen vinagre. Baja el fuego. Acomoda el pescado en una fuente de cristal con el amor de una madre cuando acuesta a su hijo a dormir y arrópalo. Déjalo que duerma, y mientras mas tiempo repose mejor.

Volviendo con el asunto de las palabras y a la macacoa nuestra de cada día, entre los de la jalda y los jaibas que como bueyes cacheteros en yunta, utilizan gabán a cuenta de nuestros vellones, fichas, pesos, chavos y pesetas, que también cobran millaje y que insisten en dejarnos en la prángana y con un chin para vivir, y ante los últimos acontecimientos de estos días, antes de darle con una maceta, les digo que, para maceta yo. Y como realengo que soy, desde este preciso momento y para siempre, juro solemnemente, como ustedes no juraron, que no volveré jamás a utilizar la palabra honorable cuando a ustedes vaya a referirme.

sábado, 26 de febrero de 2011

Global Warming

El que el labrador amarillo ya no me ladre al pasar por la casa de su amo, me hace sentir bien. Luego de varios meses trotando durante las tardes, parece que se convenció de que mis intensiones son buenas. Después de todo, corro por salud, claro, luego de una visita al medico y encontrarme altos el colesterol y la presión sanguínea. Ese sentido que tienen los perros, de ver cuando alguien tiene buenas intensiones, falta en nosotros los humanos, la mayoría de las ocasiones.
 
 
Intenciones buenas tienen también, un grupo de amigos de Australia. En un mundo donde nos fijamos con demasía en las diferencias, ellos, buscando en las cosas que tenemos en común, han encontrado una forma para unir gente de diversas culturas. Bethany junto a varios amigos fundaron eatwithme, para unir a todos, los que de alguna forma, disfrutamos del comer y el compartir con amigos. Se están creando eventos en varios lugares del planeta a estos fines. Desde Melbourne, Buenos Aires o San Francisco, actividades tan sencillas como un picnic, donde lo importante es, lo que tenemos en común. Y no tengo duda alguna de que cosas buenas están pasando. Comprarle al agricultor cercano, compartir ingredientes del huerto, visitar un restaurante rural o comprar pescado al pescador artesanal, no puede menos que ayudar, de alguna forma a que vivamos en un mundo mejor.
 

El globo se calienta. Pero un nuevo calentamiento surge. Surge del calor humano, de ese calor de las buenas relaciones personales, de los buenos amigos, de compartir lo que nos preocupa y ocupa, de comprender las diferencias, del respeto, de lo que amamos y de lo que nos apasiona.


Nuevas y fantásticas combinaciones surgirán. De un bife de chorizo acompañado con syrah de Queensland, un malbec de Mendoza con carne en el outback, tomarse varios “schooners” acompañando un mofongo en el Pier 39, un “pavlova” de postre luego de comer lechón asado en las montañas de Cayey. De sentar juntos en una mesa a Banjo Patterson, Juan Antonio Corretjer, Miguel Hernández, Jorge Luis Borges, Edgar Allan Poe y a Mario Benedetti. De escuchar a Soda Stereo, Sebastian Hardie, Eagles o bailar salsa con la Fania.


Posibilidades infinitas. Solo con un grupo de buenos amigos, buena compañía y algo de comida, pues buena es toda la comida que se comparte.


Me pregunto, si el perro fuese un boyero australiano o un dogo argentino, ¿aun me estarían ladrando?

domingo, 13 de febrero de 2011

Lasagna del Compay

Tengo que admitir que, en contadas ocasiones, me meto en la cocina por miedo a que me preparen “algo raro”. Y tratándose de mi compadre, que comía hasta piedras y se “convirtió al vegetarianismo”, se podía esperar que preparase cualquier embeleco con ingredientes extraños – por lo menos para mí -, por eso me ofrecí de voluntario para ayudarlo a cocinar, pero en realidad era, digamos que, algo parecido a una misión de espionaje.

Supongo que, siendo el, de los amigos que entienden hasta nuestras miradas, propuso un plato bastante “user friendly” para ser vegetariano. Así que entre aquella combinación de intriga, curiosidad e inhibición culinaria provocada por algunas copas de vino, procedimos a preparar una sabrosa lasaña.

Me dijo, “prepara tu la carne”, y saco una bolsa con “carne de soja”. La prepare imaginando que era molida de sirloin. Cebollas y zanahorias picadas pequeñas, ajo machacado, orégano, albahaca y tomillo rehogados en aceite de oliva, sal y pimienta, una lata de tomates orgánicos, consomé de vegetales, un toque de azúcar negra y un chorro de vino tinto. Cocinar destapado y reservar un poco del jugo del guiso. Los quesos de soja. Transamos por una pasta integral, pero igualmente se puede sustituir por berenjenas o zucchini en lascas y horneados previamente barnizados con aceite de oliva, sal y pimienta

El montaje no hace falta explicarlo, pero siempre sugiero pintar el molde con un poco del jugo que reservaste para que no se peguen las cosas. Para coronar, una bechamel preparada con leche de almendras y al horno.

Tengo que admitir que comí como un salvaje, y que no extrañe para nada aquel sirloin con el que estaba haciendo cerebrito.

Cerca del día de la amistad, un abrazo a todos de mi parte y en especial a ese compay cuya amistad-hermandad trasciende la sangre.

jueves, 3 de febrero de 2011

El dia catorce del segundo mes

Cuando ella le vendo los ojos, el pensó que se trataba de un juego. Pero ella lo hacia para que él pudiese ver a quien realmente amaba…

Lo que no pudo ser, te ancla al pasado, no te deja vivir el hoy y mucho menos el mañana. Te convierte en egoísta, y en el amor, no hay espacio para egoísmos.

Mes del amor le llaman, buena excusa para “redecorar” el comercio. Días de amor son todos y punto. Que reflejemos amor todos los días, es otra cosa. Pero después de todo, el embeleco para que se venda algo, lo disfrutamos todos. Así que, celebremos pues, conjuguemos eso corto y rojo verbo. Descorchemos alguna botella, que prefiero un vino malo acompañado que un Vega Sicilia Único únicamente la botella y yo. Algo de música romántica, la de vuestra preferencia -que romántico es un término muy amplio y subjetivo-. Comida afrodisíaca -otro termino amplio y subjetivo- de la del libro de Isabel Allende. Interesante lectura, pero en lo mas que concuerdo es que el ajo y la cebolla, no deben estar en la lista de ingredientes. De las recetas del libro, si le sirvo mariscos a mi esposa, seguro terminamos en la cama… pero en la de un hospital.

Flores, fresas y chocolate, alguna cava bien fría, no hace falta mas. Buen día para esconder los cubiertos y quedar descubiertos…  Y los niños, mándalos con la suegra, que seguro es de los pocos días que te lo va a agradecer…

sábado, 22 de enero de 2011

Fuegos Artificiales

Aquel 31 de diciembre, cuando comenzaron los fuegos artificiales, supe que ya él había llegado al cielo… Tardo su alma, algunas ocho horas en comenzar su viaje a la eternidad, luego de sucumbir a aquella enfermedad que mientras debilitaba su cuerpo, purificaba su alma…

Durante los nueve meses, los primeros, el siempre esperaba a mi esposa con aquel caldo espeso para aplacar la “mala barriga”. Estoy seguro de que de alguna forma, aquella sopa aporto más al ADN cubano de mis hijas que lo que haya podido aportar yo genéticamente.

Cocinero de domingo, aderezado con algún danzón o un mambo, Matamoros, Barbarito, Lecuona o Pérez Prado se paseaban por la casa. Olores por toda la casa. El caldero cantando sus sudores. El osterizer mezclaba algún daiquiri. Sin yerba buena, imposible el mojito…

Parte de la ceremonia era probar el caldo, solo primero, en una taza de café. Con unas gotas de limón y una pizca de comino, luego.

Mientras hervía aquel caldo de res, cientos de platanutres salían del sartén. Para picar algunos y para la sopa de plátano el resto.

Luego de blanda la carne con hueso del caldo, echar generosamente tostados platanutres homemade al caldero. Dejar el tiempo suficiente para que espese, se desbarataran la mayoría, los mas gruesos sobrevivirán al hervor. Servir caliente con un pedazo de pan, para al final, mapear el plato.

Sopa de plátano, sopa para revivir. Viejo, vive tu recuerdo entre nosotros y se mantiene vivo tu amor en nuestros corazones